El proceso comenzó con una visita técnica a domicilio para tomar medidas exactas y entender las necesidades del cliente: quería una cocina funcional para cocinar diariamente, con espacio suficiente para electrodomésticos de tamaño estándar y un área de desayunador integrada. Nuestro equipo de diseño elaboró planos en 3D para que el cliente pudiera visualizar el resultado final antes de comenzar la fabricación.
Todos los muebles fueron fabricados en nuestro taller con melamina de 18mm de espesor, cantos de PVC en todos los bordes expuestos y herrajes de cierre suave (soft-close) en puertas y gavetas. Los detalles en madera fueron cortados, lijados y barnizados en taller para garantizar uniformidad en el acabado. La instalación se realizó en dos días, dejando la cocina completamente funcional y lista para usar.